La ingesta de un vaso de whisky, dos copas de vino o dos vasos de cerveza podría costarle a un conductor desde la suma equivalente a cinco salarios mínimos hasta el pago de multas considerablemente mayores, prisión y la retención de su vehículo, dependiendo de las circunstancias en que se determine su consumo de alguna de estas bebidas alcohólicas así como las consecuencias de su violación a la ley y su historial de infracciones.
Esto así a partir de la entrada en vigencia de la nueva ley 63-17, que rige los asuntos de tránsito y la implementación del uso dealcoholímetros para medir la cantidad de alcohol en la sangre de los conductores, que son parte de las medidas adoptadas con el objetivo de reducir los accidentes de tránsito, que el año pasado dejaron un saldo de 1,989 muertes. (elnuevodiario)

No hay comentarios:
Publicar un comentario