(elnuevoadiario).- A siete meses de la Ley que crea el INTRANT, y a casi 90 días del funcionamiento en pleno de ese organismo, el transporte terrestre en la República Dominicana luce hoy peor, y proyecta un caos mayor en las vías públicas.
La población sigue sin respetar las normas. Así continúa el desplazamiento en vía contraria, estacionamientos indebidos, cruces temerarios de un carril a otro, robo de luz roja del semáforo, toque innecesario de bocinas, irrespeto de la distancia establecida entre un vehículo y otro en circulación, y la imprudencia generalizada.
Añadido a falta de sincronización de los semáforos, el enorme parque vehicular, la cantidad de vehículos chatarra sin las condiciones que manda la ley, suman elementos para la infernal congestión del tráfico.
Y es que el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre ha dedicado sus primeros meses en elaborar y consensuar un fardo de reglamentos que vendrían a poner “orden en la casa”, mientras la población percibe que el problema ha desmejorado.
El nuevo organismo regulador, conformado a su vez por varias entidades o dependencias, luce entrampado en un nudo o burocracia que no le permite presentar resultados concretos a casi tres meses de accionar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario